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  Historia

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DEFINICIÓN DE ESPADA

La palabra espada proviene del latín spatha (que también sirvió para denominar a la espada larga y recta romana de caballería), y esta, a su vez del griego spathe. Etimológicamente el nombre permanece hoy día en el francés como épée y en el italiano como spada. Según la definición estricta no serían espadas los sables, las katanas. La espada es un arma blanca de uno o dos filos que consiste básicamente en una hoja recta cortante y/o punzante, con empuñadura, y de cierta envergadura. Siendo su aparición muy temprana (4º milenio antes de nuestra era), su hoja se hizo inicialmente de cobre (muy débil), posteriormente de bronce, hierro y, finalmente acero templado. La ejecución y el manejo de la espada permanecen constantes a lo largo de los siglos, pero las técnicas varían entre culturas y periodos como resultado de las diferencias en el diseño y propósito de la hoja. De acuerdo a las características que poseen, reciben una determinada denominación que identifica, clasifica y encuadra al arma dentro de un tipo particular. Ver The Oakeshott Institute (Sitio sobre investigacion de armas antiguas)

 

ESPADA EN LA EDAD MEDIA

El tipo spatha permanece extendido durante el periodo de las migraciones y aún en la Edad Media. Las spathas de la era Vendel (Suecia, 550-793) estaban decoradas con motivos germánicos (similares a los de los bracteates – moneda de oro plana, elaborados tras las monedas romanas). La Era Vikinga contempla nuevamente una producción más estandarizada, pero el diseño básico sigue siendo deudor de la spatha.

Sólo desde el siglo XI las espadas normandas empiezan a desarrollar los gavilanes o la cruz. Durante las Cruzadas del siglo XII (o XIII) este tipo cruciforme permanece estable, con variaciones que sólo afectan a la forma del pomo. Estas espadas estaban diseñadas como armas cortantes, eran las mas  comunes por las  puntas efectivas para rebatir las mejoras en la armadura.

 

 

PARTES  DE LA ESPADA

 

 

HOJA

Tres tipos de ataques pueden realizarse con la hoja: punzar, cortar y rasgar. La hoja puede tener doble filo o un solo filo; esta última puede tener un falso filo cerca de la punta. Al manejar la espada, el filo verdadero o lado más largo es el que se usa para dar punzadas en recto o estocadas, mientras que el filo falso o lado más corto se emplea para contraatacar.  A partir del siglo XVIII, la espada se creó para cortar, esto es, la parte afilada de la hoja se curvaba con un radio igual a la distancia del cuerpo del espadachín que la iba a usar. Esto permitía que la hoja tuviera un efecto de sierra más que de simple corte. En las espadas europeas, que se usan con toda la longitud del brazo, su radio de curvatura era de aproximadamente un metro. Las espadas de Medio Oriente, al usarse con el brazo flexionado, tenían un radio más pequeño.

La hoja puede tener muescas o acanalamientos conocidos como fullers, sangrador o vaceo, que dan ligereza a la hoja y permiten a su vez mantenerla fuerte y rígida. La hoja puede estrecharse de forma más o menos aguda hacia la punta, utilizada para punzar. La parte de la hoja entre el centro de percusión (CoP) y la punta se le conoce como punto débil de la hoja. La sección entre el centro de balance (CoB) y la empuñadura es conocida como punto fuerte de la hoja. La sección entre el CoP y el CoB es la parte media de la hoja. El ricasso u hombro es la pequeña sección de la hoja inmediata hacia la guarda que se encuentra completamente sin filo, y puede ser presionada con un dedo para aumentar el control de la punta. Muchas espadas no tienen ricasso. En algunas armas largas, como la Zweihänder alemana, una cubierta de piel envuelve al ricasso, y un espadachín puede extender ahí su dedo para manejar mejor la espada en combate cercano.

En la elaboración tradicional, el herrero forja la espiga como parte de la espada. Las espigas tradicionales van a través de la empuñadura, dándole mayor durabilidad y resistencia a la misma, ésto es comunmente denominado "full tang o espiga completa" donde los herreros colocan la espiga hasta el final del pomo de la espada, o en ocasiones sueldan la empuñadura con la espiga y la parte final de esta la atornillan o remachan al pomo de la espada; a diferencia de la espiga "ratt tail o cola de rata" que es simplemente una varilla sodada a la lámina, generalmente a dos o tres centimetros de la cruz, dentro del mango, mas utilizas en espadas decorativas o semi-funcionales.

 

EMPUÑADURA

Por empuñadura se comprende toda la parte de la espada que permite el control y manejo de la hoja y consiste del mango, el pomo y una guarda simple o elaborada. Las espadas de la era post-vikinga constaban únicamente de una guarda cruzada (llamada empuñadura en cruceta). El pomo, además de mejorar el balance de la espada y del mango, podía usarse como un instrumento de ataque en el corto alcance. El pomo también podía tener borlas o nudos de la espada. La espiga es la extensión de la estructura de la hoja a través de la empuñadura.

 

 

 

 

LEYENDA DEL TEMPLADO

 

Cuenta la leyenda que los primeros "aceros templados" se desarrollaron por mero acaso en Toledo, España, en donde se concentraba la "armería real" en la Edad Media. Allí eran fabricadas espadas, armaduras y partes metálicas en general. Por una mezcla de crueldad y servilismo, al herrero real se le ocurrió ensartar un prisionero de guerra (probablemente un "moro" o simpatizante capturado en las guerras contra la dominación árabe) demás está explicar que esta crueldad hizo que la hoja de la espada fuera calentada "al rojo" para cometer el "acto simbólico", “muerte ritual” o “bautismo de sangre” y el resultado fue avasallador, la espada quedó endurecida, o "TEMPLADA" usando el cuerpo de un hombre como "agente refrigerante" del proceso; frente al hallazgo, la sorpresa y después de la sorpresa todos los nobles encomendaban su espada "toledana", por lo que se quedaron sin esclavos para sacrificar y por nefasta analogía y desprecio al enemigo los esclavos fueron substituidos por cerdos que morían "en proceso" templando espadas, hasta que a alguien se le ocurrió que eso de "tener que matar" para templar el acero podría ser una superstición y probaron hacerlo con agua, y/o aceite, con iguales resultados y así es hasta ahora en el lado oeste del planeta.